La Sociedad de la Libertad (SDL Latam) demandó este jueves al presidente José Jerí disponer la expulsión inmediata del periodista Gustavo Gorriti y del diplomático cubano Carlos ‘Gallo’ Zamora, a quienes acusa de ejercer una “inaceptable injerencia política” y de manipular el debate público con el fin de “desestabilizar al país”. La presidenta de la organización, Rosa María Apaza, hizo un llamado a la transparencia y al respeto de la soberanía nacional frente a las presiones ideológicas externas.
Apaza invocó a la Cancillería peruana a declarar persona non grata a ambos personajes, en aplicación del Artículo 9 de la Convención de Viena, que regula las relaciones diplomáticas entre Estados. “Demandamos al presidente Jerí la inmediata expulsión del cubano Carlos Gallo Zamora y de Gustavo Gorriti. Cancillería debe declarar persona non grata conforme al Artículo 9 de la Convención de Viena. Es absolutamente inaceptable la injerencia política, la manipulación mediática y el uso del estatus diplomático con fines de poder”, manifestó.
La abogada advirtió que el Perú enfrenta una “ofensiva silenciosa” de actores que operan bajo la apariencia de medios de comunicación o de representación internacional, pero con intereses ideológicos contrarios a la institucionalidad democrática. En esa línea, exigió una investigación sobre el accionar del periodista Gustavo Gorriti y su entorno. “Se le presenta como defensor de la libertad de prensa, pero sus allegados censuraban la verdad durante la pandemia”, sostuvo.
Apaza también denunció que tanto Gallo Zamora como Gorriti utilizan sus plataformas para ejercer presión política y promover “una agenda paralela al poder democrático”. “Mientras Gallo Zamora se ampara en privilegios diplomáticos, Gorriti se refugia en la aparente labor informativa. Ambos ejercen presión política para favorecer intereses ajenos al bienestar del pueblo peruano”, señaló.
Finalmente, la presidenta de la Sociedad de la Libertad instó a los jóvenes de la Generación Z a informarse de manera independiente y a desarrollar pensamiento crítico. “Someterse a un relato ideológico o intereses ajenos al bien común es transitar por el camino de la servidumbre”, concluyó Apaza.









