Gian Marco Castillo Gómez, sobrino del expresidente Pedro Castillo, ha sido contratado como coordinador del despacho parlamentario de Roberto Sánchez, actual congresista y presidente de Juntos por el Perú (JP). Esta designación ha reactivado las especulaciones sobre un posible pacto entre la agrupación izquierdista y el partido en formación de Castillo, Todo con el Pueblo. El Comité Ejecutivo Nacional de JP definirá este lunes si sella la alianza, lo que podría abrir las puertas a candidaturas conjuntas en las próximas elecciones, incluso al Senado para el exmandatario chotano.
Gian Marco Castillo fue una figura clave en el entorno cercano de Pedro Castillo durante la campaña presidencial de 2021 y los primeros meses del gobierno. Desde la casa de Sarratea, en Breña, Castillo Gómez manejaba reuniones, recibía visitas y coordinaba la agenda no oficial del entonces presidente electo. Aunque sin cargos formales, su rol era estratégico. Hoy, con apenas 25 años y el grado de bachiller en Economía, ha conseguido un puesto de confianza en el Congreso, con un sueldo base de más de S/3,000, y un rol en la cocina política de una posible reunificación del castillismo con JP.
Consultado por Perú21, el congresista Sánchez defendió la contratación del joven: “El trabajo es un derecho constitucional […] Es un joven profesional muy aplicado y correcto”. Sin embargo, evitó pronunciarse sobre la posibilidad de que Gian Marco postule en una futura elección, como invitado por su partido. Cabe recordar que el sobrino del expresidente es investigado por el caso “Gabinete en la sombra” junto a su tío y a Fray Vásquez Castillo, además de haber estado prófugo por varios meses.
La designación de Gian Marco y la reunión pendiente del Comité Ejecutivo Nacional de JP, suspendida el fin de semana y reprogramada para este lunes, alimentan la posibilidad de un relanzamiento político del castillismo. La fórmula incluiría también a APU, el movimiento liderado por el ex primer ministro Aníbal Torres. El objetivo sería reactivar el voto rural y del sur del país, con una figura conocida que aún conserva apoyo en sectores populares, pese a su caída en diciembre de 2022.
De esta manera, el joven operador de Sarratea reaparece en el tablero político, ahora con credenciales institucionales. El apellido Castillo vuelve a sonar en los pasillos del poder, esta vez desde el Parlamento. La pregunta que queda en el aire es si esta reaparición representa una estrategia de poder o simplemente un acomodo temporal. En ambos casos, el castillismo parece decidido a volver a la contienda.






