La congresista Sigrid Bazán anunció que impulsará un proyecto de ley para derogar la reciente reforma del sistema de pensiones, al considerar que esta normativa, aprobada con aval del Gobierno, fortalece el rol de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y excluye a la mayoría de trabajadores informales. Según precisó, el cambio aprobado con apenas 38 votos no representa una verdadera reforma, ya que en el Perú siete de cada diez trabajadores están en la informalidad.
Bazán recordó que junto a los congresistas Américo Gonza (Perú Libre) y Alfredo Pariona (Bancada Socialista) ya se presentó un proyecto para eliminar la reforma. Entre los argumentos señalan que, entre 2022 y 2024, los afiliados perdieron más de S/18.000 millones en sus fondos, pese a que continuaron pagando comisiones. También se criticó que las restricciones a los retiros impiden a los ciudadanos acceder a sus propios recursos en momentos de crisis.
Uno de los aspectos más cuestionados es el aporte por consumo, que destina el 1 % de las compras con boleta electrónica al fondo de jubilación del afiliado, con un tope de S/40.000 anuales. Para Bazán, este mecanismo solo favorece a quienes más gastan y permite que las AFP administren más dinero sin garantizar mejores resultados. Economistas como Enrique Castellanos advierten que el beneficio real alcanzará únicamente a los sectores de ingresos altos, mientras que quienes ganan menos de S/2.000 apenas podrán acumular S/400 al año.
La parlamentaria también criticó que el reglamento mantenga una comisión fija para las AFP, lo que implica que los afiliados paguen incluso cuando sus fondos pierden valor. Asimismo, cuestionó que ya no se permita retirar el 95,5 % del dinero acumulado al momento de la jubilación, señalando que esto restringe la libertad de los trabajadores y se basa en cálculos poco realistas sobre la expectativa de vida de los peruanos. Además, advirtió que la obligatoriedad de aportes para independientes podría incentivar aún más la informalidad laboral.
Como alternativa, Bazán defendió su propuesta de reforma, elaborada con insumos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca incluir al sector informal bajo un esquema tripartito con aportes de trabajador, Estado y empresa. Reconoció que los tiempos legislativos son limitados y que será difícil lograr consensos en el Congreso, pero llamó a la ciudadanía a ejercer presión a través de movilizaciones. “Este no es un sistema de pensiones, es un ahorro forzado que beneficia a las AFP. Nuestra obligación es rendir cuentas y presentar alternativas reales”, concluyó.










