Un tenso intercambio se produjo en el programa Sin Guion, donde la periodista Rosa María Palacios confrontó duramente a la candidata de izquierda Mirtha Vásquez por su histórica oposición a la minería formal y su actual postura frente al avance de la minería ilegal en la zona de Conga.
Durante la entrevista, Vásquez insistió en responsabilizar a la empresa minera por la presencia de mineros ilegales. “Entonces yo me pregunto, y me pregunto de verdad legítimamente, deberíamos preguntarle a la empresa, ¿cómo así han entrado ilegales y la empresa no los reportó?”, sostuvo la candidata antiminera, reiterando que ha seguido de cerca el problema en Cajamarca.
Sin embargo, Palacios rechazó tajantemente ese argumento y trasladó la responsabilidad al Estado, además de cuestionar el rol de la izquierda peruana en el bloqueo de proyectos formales. “Es imposible controlar, por más cercos, tienes que tener un ejército. Son extensiones gigantescas, el Estado es el que tiene que garantizar la seguridad”, respondió inicialmente la conductora.
El momento más crítico llegó cuando la periodista recordó que sectores de izquierda —incluida la propia Vásquez— impulsaron la paralización de Conga. “La izquierda peruana hizo campaña, y usted también, para que no se explotara Conga. Agua sí, oro no. ¿Y qué pasó? Se metieron todos los ilegales y hacen la peor de las explotaciones. Es el modelo de desarrollo que ustedes plantean”, sentenció Palacios.
Pese a los cuestionamientos, Vásquez insistió en que la empresa habría encubierto a los ilegales, lo que provocó una respuesta aún más severa de la periodista. “No sea absurda. Ese es un argumento absurdo”, replicó Palacios, subrayando que la minería ilegal se ha expandido precisamente en ausencia de minería formal.
Finalmente, la conductora cerró el intercambio remarcando las consecuencias ambientales del escenario actual. “Si hubiera habido minería formal ahí, no entraba la informal… ahora tenemos un modelo de desarrollo que es la contaminación total”, afirmó, dejando en evidencia la contradicción —según su análisis— entre el discurso antiminero y la realidad de una mayor degradación ambiental en Conga.






