El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, sorprendió al admitir que evalúa seriamente postular a la presidencia de la República en las elecciones generales de 2026. En una entrevista con RPP, el líder de Renovación Popular señaló que se tomará dos o tres días para reflexionar en profundidad sobre esta posibilidad, destacando que para él, la política no representa un deseo personal, sino un acto de sacrificio. “Postular a la presidencia no es un deseo, es una decisión de sacrificio”, declaró.
López Aliaga tiene hasta octubre de este año para renunciar a la alcaldía si desea ser candidato presidencial. En sus declaraciones, indicó que su decisión será tomada con calma y en total meditación. “Tengo que estar solo con mi conciencia. Estas cosas las medito bastante”, aseguró, dejando claro que aún no hay una resolución definitiva, pero que evalúa todos los escenarios posibles.
Durante la entrevista, el alcalde también abordó sus desacuerdos con figuras de la política nacional. Rechazó una posible alianza con Keiko Fujimori, señalando que su cercanía “mancharía” a Renovación Popular. Además, criticó duramente a Fuerza Popular por no haber hecho reformas cuando tuvo mayoría en el Congreso y calificó a Keiko de actuar por “piconería” tras perder las elecciones con PPK. También cuestionó al comunicador Philip Butters, asegurando que le ofreció ser candidato presidencial mientras él seguía como alcalde, pero “la soberbia le ha ganado”.
Uno de los pocos personajes con quienes no descarta una alianza es el cómico Carlos Álvarez, aunque expresó preocupación por las personas que lo rodean. “El problema es la gente que lo rodea”, dijo, sin dar mayores detalles sobre el posible acuerdo político.
Sobre otros temas, López Aliaga criticó la actuación del Estado frente al arbitraje que enfrenta la empresa Brookfield, que reclama una indemnización de 2,700 millones de dólares al Perú ante el CIADI. Cuestionó duramente a la procuradora Silvana Carrión por no presentarse ante un juez de EE.UU., y anunció que la denunciará penalmente si no lo hace. También defendió el uso de trenes diésel para Lima, argumentando que el 99% de trenes en EE.UU. funcionan con esa tecnología, y calificó las críticas ambientales como parte de la “narrativa caviar”.







