Jhazmin Gutarra, esposa del reconocido cantante Dilbert Aguilar, rompió su silencio luego de que tres hombres la acusaran públicamente de haberles sido infiel. En declaraciones al programa Esta Noche, Gutarra se mostró visiblemente afectada y pidió a los involucrados que detengan sus declaraciones, argumentando que sus afirmaciones están confundiendo al público y vulnerando su dignidad como mujer.
Durante la entrevista, Gutarra no confirmó ni negó las versiones de los presuntos amantes, pero reveló que su relación con Dilbert ha tenido muchas pausas a lo largo del tiempo. “Hemos tenido muchas pausas en nuestra relación. Hemos cometido errores, soy humana. Hemos aparentado ante la familia que todo estaba bien, pero no era así”, afirmó, haciendo hincapié en que su vida privada ha sido expuesta sin su consentimiento.
Gutarra también expresó su molestia por la forma en que se ha tratado su situación, resaltando que ha tenido parejas antes de Aguilar y que eso no debería usarse en su contra. “No soy quien para victimizarme, soy sumamente responsable de mis actos, pero creo que a nadie le da el derecho de vulnerar o denigrar a una mujer”, señaló, dejando en claro que no se escuda de la responsabilidad, pero exige respeto.
La esposa del líder de La Tribu reconoció que, como en toda relación, ambos han cometido errores, pero que siempre buscaron resolverlos en privado. “Yo no soy perfecta, Dilbert no lo ha sido conmigo, pero solo nos competía a los dos resolver nuestros problemas en casa. Ahora me juzgan de la peor manera. Yo no he matado a nadie, soy humana, estoy aquí para admitir mis errores”, sostuvo con firmeza.
Dilbert Aguilar también se pronunció brevemente, confirmando que han atravesado momentos difíciles como pareja y que ambos han cometido fallas. “Ella sabe, yo le dije: ‘estoy contigo’. Nos hemos perdonado. Yo tampoco he sido una santa paloma”, declaró. Finalmente, Jhazmin Gutarra hizo un llamado a detener los ataques: “Ya paren con esto, no les da derecho a denigrar a una mujer. Estoy admitiendo mis errores en mi relación. Nadie puede juzgar la vida ajena”.









