El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, anunció un ambicioso plan de renovación urbana que incluye la expropiación de aproximadamente 20 manzanas en el jirón Zepita y sus alrededores, con el fin de construir un gran parque urbano inspirado en el Central Park de Nueva York. La medida busca erradicar lo que calificó como “el peor antro” del centro histórico, actualmente dominado por prostíbulos, almacenes clandestinos y redes de trata de personas.
Durante una entrevista con Edición Especial, el burgomaestre sostuvo que la zona es un foco de actividades ilegales, principalmente prostitución y proxenetismo, lo que afecta directamente la calidad de vida de las familias que viven en los alrededores. “Cuando circulo por las zonas, muchas madres me dicen que sus hijas viven al lado de prostíbulos disfrazados de hostales. No se puede permitir eso”, afirmó López Aliaga.
El alcalde aseguró que su gestión aplicará “la fuerza de la ley” para ejecutar las expropiaciones necesarias, siempre respetando el pago del justiprecio a los propietarios. Indicó que ya se ha declarado la zona como intangible y que no se están emitiendo nuevas licencias municipales. “Ya no puede haber hostales, pero igual se las ingenian. Mejor es demoler”, sentenció. También recordó que, en junio de 2024, su administración clausuró el prostíbulo ‘Las Cucardas’, pese a su licencia vigente, por estar ubicado cerca de zonas residenciales.
López Aliaga recalcó que su propuesta no responde a un enfoque religioso ni moralista, sino a una “ética básica” que prioriza el bienestar de las familias. “Zepita es un antro que vamos a erradicar. Eso se va a demoler para hacer un gran parque, un Central Park en la zona. Una zona mucho más agradable para vivir, dado que está en el centro histórico”, sostuvo. También mencionó que la idea fue originalmente sugerida por el exalcalde Luis Castañeda Lossio.
Este plan de renovación urbana se suma a otras propuestas controversiales del alcalde, como la instalación de playas artificiales en distritos alejados del mar. En mayo de 2023 inauguró la primera en San Juan de Lurigancho, y en julio del año siguiente anunció una segunda en Huaycán, esta vez con sistema de olas. Aunque criticadas por su costo, López Aliaga las defiende como espacios rentables y recreativos para la población.







