La familia de la alférez Ashley Vargas, desaparecida desde el pasado 20 de mayo durante un vuelo de instrucción en Pisco (Ica), exigió este jueves la incorporación de equipos especializados y la intervención urgente de países vecinos en las labores de búsqueda, ante lo que consideran una respuesta insuficiente por parte de las autoridades peruanas.
Anthony Vásquez, tío de la joven piloto, reveló en una entrevista con Willax que el celular de Vargas permaneció encendido durante horas tras la caída de la aeronave KT-1P al océano. “Pedimos a la fiscal o a quien corresponda que gestione el levantamiento del secreto de las comunicaciones para poder dar con la ubicación”, señaló.
Entre los recursos solicitados, la familia considera fundamental el uso de una ecosonda marina, dispositivo que permite escanear el fondo marino y detectar estructuras metálicas, como restos del avión. También exigieron que la Fuerza Aérea del Perú (FAP) mantenga y refuerce su presencia en la zona.
“Cada minuto que pasa es vital. Necesitamos más apoyo. Pedimos ayuda internacional de países vecinos y de instituciones que puedan sumarse a esta búsqueda”, expresó Vásquez. El martes, voluntarios de la Federación Nacional de Motos Acuáticas se sumaron a los trabajos en el mar, luego de ofrecer su colaboración sin recibir respuesta oficial. “De manera desinteresada, nos contactaron directamente”, agregó.
Ashley Vargas fue reconocida como Espada de Honor de su promoción, egresó como primer puesto de la Escuela de Oficiales de la FAP y fue homenajeada por la presidenta Dina Boluarte en 2022. “Una de las pocas mujeres en alcanzar este logro merece regresar a casa”, remarcó su tío.
La piloto despegó desde la Base Aérea de Pisco para realizar un vuelo que incluía varias maniobras de entrenamiento. Según el comandante general de la FAP, Carlos Chávez, dominaba completamente esa ruta y ya había realizado tres vuelos sola previamente.
A los seis minutos de vuelo, Vargas reportó su posición a la torre de control de Corpac, sin advertir ninguna anomalía. Dos minutos después se perdió el contacto. Según la fiscal del caso, Gladys Torres, la grabación de esa comunicación aún no ha sido entregada a su despacho.
Críticas a la FAP y posibles fallas técnicas
El abogado de la familia, José Ocampo, cuestionó la falta de avances en las labores de búsqueda y denunció una disminución en la presencia de la FAP en la zona del accidente. “La operación se ha debilitado y la comunicación con las autoridades es escasa”, afirmó.
También señaló posibles fallas en el sistema de eyección y en los dispositivos de localización del KT-1P, lo que habría dificultado las labores de rescate. La familia reitera su pedido de apoyo internacional para contar con tecnología y expertos que permitan ubicar la aeronave y hallar a la piloto desaparecida.









