El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) suscribió una operación de financiamiento con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe por US$ 800 millones, con el objetivo de modernizar y fortalecer el sistema penitenciario peruano. La inversión será destinada a la construcción de cinco nuevos establecimientos penitenciarios en distintas regiones del país, incluyendo Cusco y Lima, y forma parte del Programa de Mejora y Cierre de Brechas del Sistema Penitenciario Nacional.
El anuncio se realizó durante la 185.ª reunión del directorio de la CAF en Sevilla, España, donde el ministro Raúl Pérez Reyes participó en representación del Perú. El programa contempla una inversión total de US$ 1,000 millones, de los cuales US$ 200 millones serán financiados por el Estado peruano. La iniciativa busca atender de manera estructural las graves deficiencias en infraestructura penitenciaria, así como mejorar las condiciones de salud, educación y rehabilitación de los internos.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) estará a cargo del proyecto, que permitirá albergar a aproximadamente 28,000 internos. Entre los nuevos centros destacan el penal de Colquepata (Cusco), con capacidad para más de 2,500 internos, y el de Huacho (Lima), que podrá albergar hasta 16,000 personas privadas de libertad. Los tres penales restantes aportarán una capacidad adicional de 10,000 plazas.
Según el ministro Pérez Reyes, “esta operación concreta una respuesta integral a las demandas de mejora del sistema penitenciario, priorizando la reinserción social y el respeto por los derechos humanos”. El MEF también destacó que estas nuevas infraestructuras contribuirán a fortalecer la seguridad ciudadana y a reducir el hacinamiento carcelario que afecta al país.
Por su parte, el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, señaló que este es “el programa más ambicioso de su tipo en Sudamérica”, y que la inversión representa una apuesta por la rehabilitación, la prevención del delito y la construcción de sociedades más justas y seguras. Con esta iniciativa, el Perú da un paso importante hacia la modernización de su sistema penitenciario y la mejora de la justicia penal.







