El presidente de la República, Martín Vizcarra, señaló que se trataría de un complot contra la democracia y ante un vil intento de desestabilizar al Gobierno y la institucionalidad, tras los audios difundidos en el Congreso que lo involucraría en el caso Richard Swing.
“Lo único ilegal aquí es la utilización de una grabación clandestina presentada en una puesta en escena preparada como en las mejores épocas de Vladimiro Montesinos”, afirmó el mandatario afirmando que este material proviene de un grupo con claros intereses subalternos.
En ese sentido, el jefe de Estado no negó las conversaciones, pero indicó que fueron “coordinaciones internas que se hacen en cualquier institución”, para esclarecer ciertos asuntos en el marco de las investigaciones.
“En dicha reunión, debo reafirmar, señalé ´digamos la verdad´”, remarcó tras preguntarse cuáles fueron aquellas fuerzas que cruzaron la seguridad de Palacio de Gobierno para grabar ilícitamente las conversaciones de un presidente de la República.
“Todo esto es una patraña que busca desestabilizar la democracia para tomar el control del gobierno, para permitir la reelección de congresistas, postergar las elecciones, y garantizar su triunfo electoral. Quieren violentar la voluntad popular”, manifestó Vizcarra Cornejo.
Además, el mandatario cuestiono a que esta grabación se haga pública al día siguiente que demandó al Congreso aprobar la reforma sobre el impedimento de postular a candidatos sentenciados. “Estamos ante un complot contra la democracia”, sentenció.
“Esos audios han sido editados y manipulados maliciosamente y, como pueden apreciar, buscan, adrede, convertir un reclamo laboral en un hecho delictivo o político, queriendo sacarme palabras fuera de contexto y pretender acusarme de situaciones inexistentes. Nada más lejos de la realidad”, subrayó.
“Yo nunca he negado conocer al señor Richard Cisneros, lo que sí he dicho y ratifico es que no he intervenido en los procesos administrativos de su contratación”, agregó Vizcarra.










