El expresidente Martín Vizcarra sufrió una descompensación en el penal de Barbadillo, apenas un día después de su retorno a dicho establecimiento penitenciario por disposición del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Debido a su estado de salud, el exmandatario no pudo asistir de manera virtual a la audiencia de juicio oral por el presunto delito de cohecho pasivo programada para este jueves.
El jefe del área de salud del penal, John Lozano, detalló que Vizcarra presentó una presión arterial elevada y recomendó reposo para evitar mayores complicaciones vinculadas al estrés. No obstante, precisó que la condición del interno no cumple con criterios de urgencia ni emergencia médica, por lo que deberá esperar en los próximos días una cita en el hospital de Ate-Vitarte.
Si bien la presencia del exjefe de Estado en la sesión no era obligatoria, él mismo había asegurado previamente que participaría en todas las diligencias. La Fiscalía indicó que su ausencia no afecta el derecho a la defensa, dado que la audiencia de hoy se limitaba a la lectura de piezas procesales y no contemplaba careos entre las partes.
Vizcarra retornó a Barbadillo para cumplir los cinco meses de prisión preventiva impuestos por el Poder Judicial, luego de que el INPE revirtiera su decisión de trasladarlo al penal de Piedra Gordas, en Ancón. Allí permaneció brevemente desde el pasado viernes 22, cuando debió dejar el establecimiento donde comparten reclusión otros expresidentes como Pedro Castillo, Alejandro Toledo y Ollanta Humala.
El INPE explicó que la medida de retorno a Barbadillo responde a la necesidad de garantizar la seguridad e integridad física de Vizcarra, en su calidad de exmandatario. Pese a ello, la Junta Técnica de Clasificación del organismo penitenciario había establecido días atrás que la detención del expresidente debía realizarse en un penal común.









