El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) dispuso este viernes el traslado del expresidente Martín Vizcarra al Establecimiento Penitenciario Ancón II, donde cumplirá los cinco meses de prisión preventiva ordenados por el Poder Judicial en el marco de las investigaciones por los casos Lomas de Ilo y Hospital Regional de Moquegua. Inicialmente, Vizcarra había sido clasificado al penal de Lurigancho, pero por motivos de seguridad se decidió su reubicación.
A través de un comunicado oficial, el INPE señaló que la decisión fue tomada por una Junta Técnica de Clasificación, que en primera instancia recomendó su reclusión en Lurigancho. Sin embargo, el organismo penitenciario consideró que Ancón II reúne mejores condiciones de seguridad para garantizar la integridad física y psicológica del exmandatario. “El ambiente cuenta con las condiciones adecuadas para su permanencia”, indicó el documento.
El cambio se produce tras una serie de decisiones administrativas. El pasado 14 de agosto, el INPE había determinado que Vizcarra cumpliría su prisión preventiva en el penal de Barbadillo, en Ate, donde también han estado recluidos otros expresidentes. No obstante, el 20 de agosto, esta clasificación fue declarada nula, lo que motivó una nueva evaluación y la formación de un grupo especial de tres funcionarios encargados de designar el penal adecuado.
La medida ha generado reacciones, como la de la Defensoría del Pueblo, que expresó su “profunda preocupación” por el cambio en la clasificación penitenciaria de Vizcarra. En su pronunciamiento, la institución recordó que todas las personas privadas de libertad deben ser tratadas bajo los principios de igualdad, dignidad y no discriminación, y que las decisiones sobre su ubicación deben basarse en criterios objetivos y técnicos.
La Defensoría también recordó que el penal de Barbadillo ha sido asignado a expresidentes por razones de seguridad, por lo que instó a que el caso de Vizcarra se maneje con el mismo criterio que en situaciones similares. “La prisión preventiva dispuesta contra el expresidente Martín Alberto Vizcarra Cornejo implica mantener un criterio similar y objetivo frente a situaciones análogas”, concluyó.








