El indulto a Pedro Castillo volvió al centro del debate político luego de que Héctor Acuña y José María Balcázar anunciaran públicamente que, de llegar a la Presidencia de la República, otorgarían la gracia presidencial al exmandatario actualmente recluido. Ambos justificaron su postura señalando que “el sur pide la liberación de Castillo”.
Las declaraciones se dieron en el marco de actividades proselitistas, donde los aspirantes al Ejecutivo abordaron el escenario político tras la salida de José Jerí y la crisis institucional que atraviesa el país. El anuncio ha generado reacciones inmediatas tanto en sectores que respaldan al expresidente como en quienes consideran que la justicia debe seguir su curso sin interferencias políticas.
Indulto a Pedro Castillo como promesa electoral
Héctor Acuña sostuvo que el país necesita un proceso de reconciliación y que el indulto a Pedro Castillo sería una medida para “pacificar” determinadas regiones. Según su postura, amplios sectores del sur mantienen una demanda activa por la liberación del exjefe de Estado.
En la misma línea, José María Balcázar afirmó que, de asumir la Presidencia, evaluaría de manera prioritaria la situación jurídica de Castillo. “El sur pide la liberación de Castillo”, reiteró, en referencia a movilizaciones y manifestaciones registradas en los últimos meses en diversas ciudades.
Ambos candidatos plantean el indulto como una herramienta constitucional que podría aplicarse una vez en el poder. Sin embargo, especialistas recuerdan que esta figura implica el perdón de la pena, pero no elimina la responsabilidad penal ni anula el proceso judicial.
Debate legal y político
El anuncio ha abierto un intenso debate jurídico. El indulto presidencial es una facultad del jefe de Estado contemplada en la Constitución, pero su aplicación suele estar sujeta a evaluaciones técnicas y criterios humanitarios o políticos claramente fundamentados.
En el caso de Pedro Castillo, el exmandatario enfrenta procesos por presuntos delitos vinculados a su intento de cierre del Congreso y otros hechos ocurridos durante su gestión. Cualquier eventual indulto generaría un alto impacto político y legal, además de cuestionamientos sobre la separación de poderes.
Analistas advierten que convertir el indulto a Pedro Castillo en una promesa electoral podría polarizar aún más el escenario político nacional. Mientras algunos sectores lo interpretan como un gesto de reivindicación, otros consideran que debilitaría la institucionalidad y enviaría un mensaje contradictorio frente a la lucha contra la impunidad.








