El historiador Carlos Huaraj Acuña, docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), afirmó este jueves que documentos cartográficos oficiales de Colombia reconocen al distrito de Santa Rosa como parte del Perú, contradiciendo recientes declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro sobre la soberanía en la zona fronteriza. En entrevista con Ampliación de Noticias, el historiador mostró un mapa del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, organismo cartográfico oficial de Colombia, que ubica a Santa Rosa dentro de la provincia de Mariscal Ramón Castilla, región Loreto, Perú.
Estas declaraciones se dan luego de que Gustavo Petro afirmara públicamente que Colombia no reconoce la soberanía peruana sobre Santa Rosa, alegando que dicho territorio no ha sido formalmente asignado ni a su país ni al Perú. Sin embargo, el mapa presentado por Huaraj, fechado en 2017 y disponible en la base de datos del propio Instituto Geográfico colombiano, contradice esa postura. “Está registrado como Castilla, Loreto, Perú. Es decir, lo reconoce su propio instituto geográfico oficial”, precisó el historiador.
Huaraj también recordó que la delimitación fronteriza entre ambos países fue definida históricamente mediante dos tratados fundamentales: el Tratado Salomón-Lozano de 1922 y el Protocolo de Río de Janeiro de 1934. El primero fue resultado de negociaciones entre los cancilleres Fabio Lozano (Colombia) y Alberto Salomón Osorio (Perú), y aunque fue firmado en 1922, fue ratificado por Perú en 1928. El segundo acuerdo, firmado en Río de Janeiro con mediación de Brasil, selló de forma definitiva los límites, tras el conflicto del 1932-33 impulsado por el entonces presidente peruano Luis M. Sánchez Cerro.
En ese contexto, el historiador destacó el rol crucial del canciller brasileño Afranio de Mello Franco, quien intervino para acelerar el cierre del conflicto territorial, impulsado también por intereses geopolíticos de Brasil en la región amazónica. La preocupación por la estabilidad fronteriza llevó a reuniones diplomáticas intensas que culminaron en la firma del tratado en 1934, el cual fue ratificado posteriormente por los poderes del Estado de ambos países.
Finalmente, Huaraj sostuvo que, históricamente, las relaciones entre Perú y Colombia han sido mayoritariamente positivas, con conflictos puntuales como excepción. En su opinión, los acuerdos vigentes y el reconocimiento cartográfico oficial no dejan dudas sobre la pertenencia de Santa Rosa al Perú. “Si existiera una verdadera controversia, estos tratados no hubieran sido firmados ni ratificados por ambos Estados”, concluyó.







