Desde la ciudad de Tokio, el ministro de Transportes y Comunicaciones del Perú, César Sandoval, anunció el interés de inversionistas japoneses en participar en la ejecución del megaproyecto ferroviario Lima-Ica, conocido también como el «Tren de Cercanías». La obra, que requerirá una inversión aproximada de USD 6.5 mil millones, busca reducir el tiempo de viaje entre Lima e Ica a solo 2 horas y 30 minutos, conectando a millones de ciudadanos a lo largo de su trayecto de 280 kilómetros.
El anuncio se dio en el marco de una misión oficial del Gobierno peruano a Japón, encabezada por la presidenta Dina Boluarte y seis ministros de Estado, quienes participaron en la XVI Reunión del Consejo Empresarial Peruano Japonés. Allí, presentaron una cartera de proyectos de infraestructura a empresarios e inversionistas del país asiático. Entre los proyectos ferroviarios destacados se encuentran, además del Lima-Ica, las líneas ferroviarias subterráneas 3 y 4 de Lima, y el tramo Lima-Barranca.
Según detalló el ministro Sandoval, el proyecto del tren Lima-Ica ya culminó su fase de preinversión y ha sido declarado viable por el Banco de Inversiones del sistema invierte.pe. Su ejecución se realizará bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno (G2G), con la finalidad de garantizar altos estándares de calidad y acelerar los plazos de ejecución. La Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) será clave en el proceso, como parte de la cooperación bilateral entre ambos países.
El ferrocarril tendrá una doble vía férrea, con 47 kilómetros de puentes y viaductos, 32 kilómetros de túneles y 15 estaciones ubicadas estratégicamente en distritos como Villa El Salvador, Lurín, Chilca, Cañete, Chincha, Pisco, Paracas e Ica. Se estima que la obra beneficiará directamente a 5.8 millones de personas y de forma indirecta a otras 6.5 millones, dinamizando la economía, reduciendo la congestión vehicular y generando empleo en las regiones del sur.

Este proyecto forma parte de una ambiciosa agenda de integración nacional impulsada por el MTC, que busca fortalecer la conectividad ferroviaria, aérea y vial del país. Además, se enmarca en un contexto favorable para el Perú en términos de estabilidad económica y jurídica, lo cual ha generado gran confianza en los inversionistas japoneses, según destacó el ministro Sandoval.









