El coronel PNP Harvey Colchado, excoordinador del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción del Poder (Eficcop), denunció públicamente que su pase al retiro y la desactivación del equipo se debieron a su negativa de encubrir a Nicanor Boluarte, hermano de la presidenta Dina Boluarte. En declaraciones para Exitosa, Colchado afirmó que existen pruebas contundentes que demostrarían el uso del poder político para frenar investigaciones que afectan al entorno más cercano de la mandataria.
Durante su intervención en el programa Informamos y Opinamos, Colchado explicó que el reciente fallo del Juzgado Supremo de Investigación Preparatoria, que rechazó la solicitud de la presidenta para anular diligencias del Eficcop, evitó que se eliminaran pruebas clave. Entre ellas, un audio en el que Mateo Castañeda, exabogado de Dina Boluarte, lo coacciona para proteger a Nicanor Boluarte. “Si no lo hacíamos, pasaría a retiro”, cita Colchado sobre la conversación que, según dijo, se extiende por más de dos horas.
El exjefe de la Diviac también indicó que tanto él como el coronel Walter Lozano —también retirado— están dispuestos a enfrentar a Boluarte en juicio. Señaló que los audios, las declaraciones y las pruebas periciales confirmarían la manipulación del sistema judicial. “Habrá una sentencia condenatoria contra la presidenta en un futuro”, afirmó, aludiendo a la solidez del material probatorio que asegura tener en su poder.
Respecto a la desactivación de Eficcop, Colchado detalló que esta se produjo luego de que el equipo fiscal abriera una carpeta contra Nicanor Boluarte, a raíz de una reunión con un alcalde de Cajamarca. Pese a las presiones internas para archivar el caso, Colchado se negó, lo que habría motivado la reacción del Ejecutivo. Según sus declaraciones, Dina Boluarte, a través del entonces ministro del Interior, Víctor Torres Falcón, habría ordenado su pase a retiro como represalia directa.
Finalmente, Colchado indicó que la polémica por la torta de cumpleaños —que hacía alusión al allanamiento en la casa de la presidenta— fue utilizada como excusa para justificar su salida. Sin embargo, insiste en que la verdadera razón fue su negativa a encubrir actos de corrupción. En ese contexto, reiteró que existen pruebas suficientes para sostener una acusación judicial y que confía en que el caso culminará en una condena contra la jefa de Estado.







