El precandidato presidencial George Forsyth desató polémica al presentarse con uniforme militar durante la ceremonia de reconocimiento del presidente José Jerí como jefe supremo de las Fuerzas Armadas. El exalcalde de La Victoria, quien es reservista del Ejército del Perú, fue captado en la tribuna oficial luciendo el uniforme, un gesto que generó sorpresa y críticas por su implicancia política.
La periodista Milagros Leiva fue una de las primeras en cuestionar la presencia de Forsyth en el acto oficial. Mostrando imágenes del evento, condenó lo ocurrido y calificó la acción como un “uso político del uniforme glorioso”. “¿Qué rayos estás haciendo, George Forsyth?”, expresó indignada, asegurando haber recibido reclamos de miembros de las fuerzas del orden que consideran inaceptable que un político se vista de militar en una ceremonia oficial.
En el mismo evento se encontraba el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, quien también se mostró sorprendido por la aparición del precandidato con indumentaria castrense. “La verdad que lo desconocí. Al verlo pensé que era un militar”, comentó el general en retiro, aunque agregó que se debería “regular la participación de los reservistas” en actos públicos para evitar confusiones o malentendidos.
La controversia se centra en si la condición de reservista justifica la presencia de Forsyth uniformado en un acto de alto nivel, especialmente cuando mantiene un rol activo en la política y forma parte del partido Somos Perú. En redes sociales, varios usuarios y analistas coincidieron en que el gesto podría interpretarse como una intención de proyectar autoridad militar con fines electorales, lo que vulneraría la neutralidad política que debe guardar el uniforme.
Así, la aparición de George Forsyth con uniforme militar ha generado un amplio debate sobre los límites entre la vida castrense y la política, especialmente en un contexto preelectoral. Mientras algunos defienden su derecho como reservista, otros sostienen que “manchó el uniforme” al usarlo en un evento oficial del Gobierno, reforzando la idea de que el exarquero solo “reaparece en elecciones”.






