El congresista Edward Málaga cuestionó duramente los recientes acuerdos alcanzados entre el Ejecutivo y los gremios de transportistas, luego de que estos decidieran levantar el paro programado para el martes 7 de octubre. Según el parlamentario, el Gobierno “pasea” a los trabajadores del sector con compromisos superficiales que no aportan soluciones reales frente a la creciente ola de inseguridad y extorsión que afecta al país.
Tras varias horas de reuniones, los transportistas acordaron suspender su medida de protesta luego de que el Gobierno se comprometiera a instalar una mesa técnica integrada por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y otras entidades públicas. El objetivo de este grupo será diseñar acciones concretas para enfrentar el sicariato y las amenazas que azotan a choferes y cobradores. Sin embargo, Málaga desestimó la efectividad de este acuerdo, calificándolo como una estrategia dilatoria sin resultados tangibles.
“Con esto, la Presidencia del Consejo de Ministros acaba de PASEAR a los transportistas. Ellos reclaman por su vida y los ministros no tienen mejor idea que tomarse una semana entera para empezar con una mesa de trabajo que no solucionará nada”, declaró el congresista no agrupado. En la misma línea, criticó el documento suscrito entre ambas partes, asegurando que “pudo haber sido un simple correo por lo superficial de su contenido”.
Asimismo, Edward Málaga exigió la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, a quien acusó de carecer de capacidad para liderar el país. “El acta pudo ser un email, esos compromisos son floro, una falta de respeto. La Presidenta es incapaz de gobernar. Debe dimitir”, enfatizó el parlamentario, mostrando su descontento ante la forma en que el Ejecutivo enfrenta la crisis de seguridad ciudadana.
Las críticas del legislador se suman al malestar generado por las recientes declaraciones de la jefa de Estado, quien aconsejó a los transportistas “no abrir mensajes ni contestar llamadas de desconocidos” para evitar ser víctimas de extorsión. Estas palabras fueron duramente cuestionadas por diversos sectores, que las calificaron de insuficientes e insensibles ante la gravedad del problema. En este contexto, Málaga insistió en que el país necesita un liderazgo efectivo y medidas urgentes para frenar la violencia que afecta a miles de peruanos.






