La presidenta Dina Boluarte solicitó este martes al Congreso de la República autorización para viajar a Francia del 7 al 11 de junio, con el fin de participar en la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano (UNOC3), que se celebrará en la ciudad de Niza. Durante su estancia, también está previsto un encuentro oficial con el presidente francés, Emmanuel Macron, en el marco de un esfuerzo por fortalecer las relaciones bilaterales.
Según el oficio remitido al presidente del Parlamento, Eduardo Salhuana, el objetivo del viaje es consolidar una “Asociación Privilegiada” entre Perú y Francia, nación con la que se mantienen vínculos históricos y estratégicos. La comunicación oficial resalta que esta relación cobra especial relevancia por el papel de Francia en la ejecución de proyectos de infraestructura en el país, destacando la nueva Carretera Central, que cuenta con un presupuesto estimado de 6,400 millones de dólares.
Además de la cooperación en obras públicas, la agenda incluye temas clave como el impulso a la inversión extranjera, la protección del medio ambiente, la defensa y la lucha contra el crimen organizado. La invitación oficial a participar en la UNOC3 fue realizada por el propio Macron en abril pasado, durante una conversación telefónica en la que también reafirmó su apoyo a la aspiración peruana de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El viaje de Boluarte a Francia se produce apenas dos semanas después de su retorno del Vaticano, donde asistió a la ceremonia inaugural del pontificado del papa León XIV y sostuvo una histórica audiencia con el pontífice, quien posee nacionalidad peruana debido a su largo trabajo pastoral en el país. También visitó Ecuador recientemente, en el marco de una gira internacional enfocada en fortalecer la presencia diplomática del Perú.
En ausencia de un vicepresidente en funciones, la presidenta continuará a cargo del despacho presidencial desde el extranjero, haciendo uso de herramientas digitales. De obtener la aprobación del Congreso, el viaje consolidaría una agenda internacional activa de la mandataria en un contexto político interno marcado por tensiones y cuestionamientos a sus constantes salidas del país.








