El Congreso de Perú vivió un día convulso al negarse a aprobar el viaje de la presidenta Dina Boluarte a Estados Unidos, programado del 21 al 26 de septiembre. Con 55 votos en contra y 50 a favor, los legisladores expresaron su desacuerdo, argumentando que la mandataria debía atender la emergencia forestal que afecta al país.
Boluarte había solicitado este viaje para participar en la Semana de Alto Nivel del 79º Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, con el objetivo de posicionar a Perú como un «actor clave en la paz y seguridad internacional». En su solicitud, presentada el 6 de septiembre, la presidenta subrayó la importancia de promover los intereses nacionales en temas como la lucha contra la pobreza y el desarrollo social.
Durante la votación, la oposición fue notable. Desde Alianza para el Progreso, el congresista Roberto Chiabra se opuso, siendo el único en su grupo en hacerlo, mientras que Fuerza Popular mostró un respaldo significativo con 21 votos a favor. En contraste, 12 legisladores de Podemos Perú y 7 de Perú Libre se manifestaron en contra del viaje, reflejando la división entre los partidos.
A pesar del rechazo, el congresista Alex Paredes presentó una reconsideración, lo que podría ofrecer a Boluarte una oportunidad para revertir la decisión. Mientras tanto, el primer ministro Alberto Adrianzén defendió la necesidad de un Ministerio de Infraestructura, en un contexto donde la situación de los incendios forestales sigue siendo crítica.








