La congresista de Somos Perú, Norma Alencastre, dejó de lado sus labores parlamentarias en medio del estado de emergencia que atraviesa el país por la pandemia del coronavirus para dedicarse a atender su farmacia en Ancash.
La parlamentaria fue descubierta trabajando en su propia farmacia, pese a que el reglamento interno del parlamento prohíbe que los congresista realicen actividades paralelas, excepto que sea la docencia.
Frente a la convulsión, que exige coordinación entre poderes y decisiones rápidas de nuestras autoridades, la legisladora viajó a Chimbote para hacerse cargo de uno de los negocios más requeridos en esta cuarentena.
Tras ser sorprendida por un periodista del dominical Reporte Semanal de Latina, Alencastre trató de esconderse pero no lo consiguió y dio escuetas declaraciones intentando justificar su presencia en el lugar. «En realidad vine a ver un tema personal», indicó.
Alencastre es secretaria de la comisión de Transporte y Comunicaciones del Congreso, pero sus colegas no recuerdan que la parlamentaria haya participado en ninguna de las reuniones del grupo.
Se conoció que el negocio de la parlamentaria a tenido contrataciones con el Estado Peruano por más de 82mil 500 soles.






