Durante un meeting como candidato presidencial por Alianza para el Progreso (APP), César Acuña protagonizó un tenso momento al afirmar públicamente que su postulación tendría un respaldo divino.
“Dios me ha preparado para ser presidente”, expresó Acuña ante sus simpatizantes, en un discurso cargado de referencias religiosas que buscaban reforzar su mensaje político.
Sin embargo, la actividad fue abruptamente interrumpida cuando una mujer del público alzó la voz y lo increpó duramente: “¡Corrupto! ¡Corrupto! Culpable de los asesinatos de nuestros hermanos de Juliaca”, gritó la manifestante, generando incomodidad visible en el candidato presidencial.
Tras el incidente, Acuña quedó perplejo por algunos segundos, mientras su equipo reaccionó de inmediato activando el sonido de su portátil con consignas de “Acuña presidente”, con el objetivo de opacar los gritos y retomar el control del evento.
El episodio se suma a una serie de cuestionamientos públicos que enfrenta el líder de APP en plena carrera electoral, en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana, las protestas sociales y el recuerdo aún latente de los hechos ocurridos en Juliaca.






