La expremier Betssy Chávez, procesada por el fallido golpe de Estado de Pedro Castillo en diciembre de 2022, atraviesa un complejo panorama en el penal Anexo Mujeres de Chorrillos, donde cumple prisión preventiva. En los últimos dos meses, la exjefa de Gabinete presentó al menos ocho quejas formales por supuestos hostigamientos, amenazas y restricciones, además de anunciar en varias ocasiones huelgas de hambre. Sin embargo, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) verificó que Chávez cuenta con beneficios adicionales en su celda y desmintió parte de sus reclamos.
Chávez denunció en distintas audiencias judiciales tratos humillantes, corrupción interna y hostigamiento por parte de la directora del penal, Nelly Aquino. Incluso acusó presuntos cobros indebidos y chantajes dentro del establecimiento. A mediados de julio, inició una huelga de hambre en señal de protesta, la cual suspendió y retomó en varias ocasiones, llegando a realizar una huelga seca que motivó su traslado de emergencia al Hospital María Auxiliadora para recibir atención médica preventiva.
Pese a las denuncias, un informe de la CNDDHH reveló que la expremier recibe evaluación médica diaria y que sus condiciones de reclusión son mejores que las del resto de internas. Ocupa un ambiente en el pabellón 1, segundo piso, denominado “cabinas”, donde cuenta con un televisor, un calentador de agua y acceso a un patio común, teléfonos públicos y una biblioteca.
En paralelo, algunas internas denunciaron conductas indecorosas de Chávez junto a otra reclusa identificada como Yahaira Santiago, quien sería su pareja. Tras esas acusaciones, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) dispuso el cambio de celda de Santiago. No obstante, un sector político cercano a la exfuncionaria ha pedido que ambas vuelvan a compartir espacio.
Por su parte, el INPE descartó las denuncias de amenazas y actos de corrupción hechas por la exjefa de Gabinete. Una investigación interna concluyó que no existen pruebas de ilícitos vinculados a cohecho ni de riesgos contra la integridad de Chávez. Pese a ello, la exministra insiste en que continuará en huelga de hambre hasta que se disponga su traslado al penal Virgen de Fátima junto a otras internas.






