Durante una audiencia judicial por el presunto delito de colusión en el caso Interoceánica Sur, el expresidente Alejandro Toledo hizo un llamado desesperado por atención médica debido a problemas de salud que manifestó durante la sesión. Toledo, investigado por la Fiscalía por supuestamente recibir 25 millones de dólares en sobornos de Odebrecht, se encontraba en la transmisión en vivo de Justicia TV cuando empezó a sentir malestar.
En un momento captado por las cámaras, Toledo se desvaneció y pidió ser llevado a un hospital o clínica local, indicando que se sentía «absolutamente mal» y necesitaba atención médica urgente. La magistrada presente en la audiencia permitió que se retirara para recibir atención médica fuera de la corte.
«Aló, por favor, me siento absolutamente mal. Quiero que me lleven a un hospital, a cualquiera, o a una clínica. Estoy con los trabajadores (del INPE), no hay un médico. Por favor, Roberto (su abogado) estoy mal», expresó Toledo, visiblemente afectado, incluso llegando a insultar a un policía que lo resguardaba por intervenir en su pedido.
Aunque inicialmente se informó que sería trasladado a un centro médico externo, finalmente recibió atención dentro de las instalaciones del penal de Barbadillo en Ate Vitarte, donde cumple prisión preventiva desde hace 18 meses. Su abogado, Roberto Su, expresó su preocupación por la salud de Toledo, mencionando problemas de hipertensión, gastritis y otros malestares.
«Estaba temblando con un fuerte dolor en el pecho. La presión estaba baja, él es hipertenso. Me dice que tiene hormigueos en las manos. Pedía ser trasladado a un centro de salud para que lo puedan evaluar. Hasta las 3:30 de la tarde, no ha habido ni un médico», declaró Su a Canal N.
Esta no es la primera vez que Toledo ha requerido atención médica urgente. Recientemente, el 3 de julio, fue trasladado al Hospital II Vitarte de EsSalud para chequeos de rutina y exámenes médicos, aunque las autoridades penitenciarias confirmaron que se trató de una cita programada.
La situación de Toledo, quien enfrenta múltiples problemas de salud, continúa siendo un tema de preocupación tanto para sus defensores como para las autoridades del sistema penitenciario en Perú.






