El expresidente Alejandro Toledo cumple actualmente una condena de 13 años y 4 meses de prisión en el penal de Barbadillo, tras ser hallado culpable por el caso Ecoteva, una compleja trama de corrupción y lavado de dinero. Mientras tanto, su esposa Eliane Karp, también sindicada como coautora en el mismo caso, reside en un lujoso departamento frente al mar en Herzliya Pituah, un exclusivo barrio de Israel.
Karp, antropóloga de 69 años, se encuentra en el quinto piso de un edificio en una de las zonas más acomodadas del país. Pese a que su fuga generó repercusión internacional en el Perú, en Israel su situación ha pasado prácticamente desapercibida. Según el periodista israelí Haggai Matar, la prensa local apenas publicó un par de notas informando sobre su llegada a Tel Aviv y la conferencia de prensa realizada en Lima, sin mayor seguimiento.
Por el caso Ecoteva, la justicia peruana solicita 16 años de cárcel para Karp, acusada de lavado de activos en complicidad con su esposo y otros implicados. Sin embargo, mientras Toledo ya enfrenta su condena en prisión, Karp permanece en libertad, protegida por la dificultad de lograr su extradición desde Israel.
El caso Ecoteva salió a la luz en 2013, cuando se reveló que esta empresa off shore en Costa Rica habría sido usada para lavar dinero y adquirir propiedades millonarias en Lima. Inicialmente, Toledo sostuvo que la compra de la mansión de Las Casuarinas había sido realizada por su suegra, Eva Fernenbug, con ahorros de una pensión vitalicia como sobreviviente del Holocausto. Sin embargo, poco después se descubrió que las adquisiciones también incluían una oficina valorizada en 850,000 dólares, y que todo estaba vinculado a Ecoteva.
Posteriormente se demostró que el dinero no provenía de ahorros familiares, sino de un cuestionado préstamo del Scotiabank de Costa Rica cancelado en apenas 89 días, lo que fue interpretado por la Unidad de Inteligencia Financiera como una maniobra para blanquear capitales. Ante este escenario, el fiscal coordinador Rafael Vela afirmó que la evidencia contra Toledo y Karp es contundente, y que el proceso contra la exprimera dama sigue pendiente de su extradición, enmarcado en los mecanismos de cooperación internacional.






