Una disputa por una herencia en Ate ha escalado a un nivel alarmante, culminando en la agresión física de una mujer por parte de su propia familia y dejándola sin hogar en las calles.
El conflicto comenzó cuando Mercedes Ureta, quien había regresado recientemente a Perú desde Madrid, se encontró con la hostilidad de su tercera hermana, Emma, en relación con la herencia familiar. La discusión pronto se convirtió en una violenta confrontación en las afueras de la casa de sus padres, ya fallecidos, en la avenida Ate.
Vecinos atestiguaron el asalto, grabando en video el momento en que Mercedes fue brutalmente agredida por Emma, su sobrina y su cuñado. A pesar de la intervención policial, la víctima afirma que su denuncia por agresión fue rechazada por las autoridades de la comisaría de Salamanca.
Después de pasar varios días sin hogar, Mercedes encontró refugio temporal en una casa que funcionaba como bazar. Posteriormente, el Poder Judicial intervino para permitirle residir en una parte de la propiedad familiar hasta que se resuelva la división de la herencia, junto con sus otras cinco hermanas.
Este caso resalta la necesidad de abordar de manera urgente y efectiva los conflictos familiares, especialmente cuando implican violencia y violación de derechos. La situación de Mercedes destaca la importancia de la protección y el apoyo a las víctimas en situaciones tan delicadas.









