Dos agentes de la Policía nacional fueron trasladados graves a Lima, en el enfrentamiento con manifestantes que atacaron la comisaría de Pichanaqui con bombas molotov, esto luego que los policías lograran liberar la vía que había sido bloqueada por días. El suboficial de la Policía Nacional Jhus Klinman Marín Cárdenas recibió un balazo y se encuentra intubado, en grave estado, inconsciente, en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Central de la PNP, en Jesús María.
Los médicos señalan que la bala le rasgó los pulmones, parte del hígado y comprometió intestinos. Otros siete policías resultaron heridos en ese enfrentamiento con vándalos el día viernes 16 de diciembre.
Otro de los heridos de gravedad es el joven alférez PNP Cristian Rafael Quispe Ventura, también fue baleado por los manifestantes y su pronóstico es reservado. El proyectil de arma de fuego le causó estragos en el abdomen. Ese día también hubo dos muertos civiles y 44 personas más resultaron heridos y lesionados.










