La violencia volvió a estremecer las calles de San Juan de Lurigancho luego de que un conductor de transporte informal fuera acribillado dentro de su vehículo cerca de la estación Bayóvar del Metro de Lima. De acuerdo con los primeros reportes policiales y testimonios difundidos en redes sociales, el atacante —un ciudadano venezolano— confesó que viajó al Perú exclusivamente para ejecutar al hombre, a quien acusa de haber violado a su hermana de 14 años en Venezuela hace un año.
El periodista Omar Chira, de BEO Noticias, informó en su cuenta X que el sicario citó a la víctima por WhatsApp hasta las inmediaciones de la estación Bayóvar y allí lo atacó a balazos. Tras el crimen, intentó escapar en un mototaxi y posteriormente robar una moto para continuar su huida, pero ambos intentos fallaron. Finalmente, fue reducido por agentes policiales cuando intentaba perderse por un callejón de la zona.
Por su parte, el tuitero Roger García detalló que el asesino actuó con extrema violencia mientras intentaba evadir a las autoridades. “El sujeto, en su huida, se fue en un colectivo amarillo, luego tomó otra unidad, con su arma estuvo disparando para evitar ser detenido. Menos mal se quedó sin balas que la Policía pudo capturarlo”, relató en su publicación.
La Policía Nacional logró intervenir al sospechoso pocos minutos después del ataque, poniendo fin a una persecución marcada por disparos y el intento del agresor de movilizarse en diferentes vehículos para confundir a los agentes. Trascendió que el detenido habría admitido su motivación personal, señalando que vino al Perú con el propósito de vengar el presunto abuso cometido contra su hermana menor.
Fuentes policiales indicaron que la información brindada por el agresor está en investigación, así como el posible vínculo entre la víctima y los hechos ocurridos en Venezuela. Mientras tanto, el caso reaviva el debate sobre la criminalidad transnacional y la facilidad con la que sicarios cruzan fronteras para perpetrar delitos en territorio peruano.









