La empresa estatal Sedapal aseguró que el abastecimiento de agua potable en Lima está garantizado por el momento, pero que podría verse afectado si no hay precipitaciones en diciembre de este año. En ese caso, se tomarían medidas de contingencia, como reducir la presión del servicio en horas de la madrugada o extraer agua de pozos subterráneos.
Según el presidente de Sedapal, Héctor Piscoya, Lima y el Callao tienen el agua potable que se necesita para este año, pero hay que cuidarla porque es un invierno diferente, más caluroso, lo que hace que las personas consuman más y debemos tener en cuenta que vivimos en un desierto.
Piscoya explicó que las lagunas Huascacocha y Marcapomacocha, que abastecen a la capital, bajaron su volumen en un 30 % como producto de la ausencia de lluvias. Sin embargo, indicó que si se hace un uso responsable del agua, esta debe alcanzar para todos hasta noviembre, cuando empiezan las lluvias.
El funcionario detalló que Sedapal siempre reserva 130 millones de metros cúbicos de agua a fines de noviembre para asegurar el agua del próximo año, en caso no llueva. Añadió que Sedapal cuenta con 426 pozos de donde podrá extraer agua si es necesario, y que está implementando 10 más en los próximos meses.
Piscoya sostuvo que el estrés hídrico para la capital se mantiene estable y que Sedapal se encuentra en la capacidad de asumir las contingencias ante la eventual llegada de El Niño Global, cuando empiezan las lluvias y la caída de huaicos. Descartó que se registre un aumento de la tarifa por el servicio de agua en Lima y Callao.
Por otro lado, según la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales (Enapres) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más de 635 mil personas de Lima Metropolitana (6 % de su población) no tienen acceso al agua potable desde la red pública de Sedapal, y deben comprarla a camiones cisterna, muchas veces de manera informal, pagando hasta 18 soles por metro cúbico.







