Sheyla Gutiérrez Rocillo, una ciudadana peruana de 33 años, desapareció en California, Estados Unidos, junto a sus tres hijos menores el pasado sábado 9 de agosto. Su madre, Helga Rocillo, ha denunciado que la última vez que habló con su hija fue ese día, cuando Sheyla le confesó que planeaba denunciar a su pareja, Josimar Cabrera Cornejo, por violencia doméstica. Desde entonces, no ha habido señales de ella ni de sus hijos.
La familia Gutiérrez emigró a EE.UU. en busca de mejores oportunidades, pero lo que parecía una nueva etapa terminó en angustia y misterio. Según relató Helga a medios peruanos, su hija mantenía una relación conflictiva con Josimar, padre de sus tres hijos de 9, 5 y 3 años. Durante una videollamada, Sheyla le comunicó su intención de presentar una denuncia por maltrato. “Mamá, ya no aguanto más”, le dijo ese sábado. Fue la última vez que hablaron.
Horas después, Helga intentó contactarla sin éxito. Más tarde, recibió un mensaje sospechoso de Josimar: “Señora, estoy en Migraciones con los bebés. Sheyla se la llevó Migraciones, me dijo”, fue todo lo que dijo antes de cortar la comunicación. Desde entonces, el hombre ha evitado responder llamadas o dar información clara, lo que ha aumentado la sospecha de la familia sobre su posible implicancia en la desaparición.

La madre de Sheyla denunció además evasivas por parte de la familia de Josimar. Asegura que intentó comunicarse con sus padres, quienes se negaron a conversar con ella. Incluso acudió en persona a su domicilio para obtener respuestas, pero asegura que le dieron respuestas evasivas y contradictorias. “Sé que hablan con él. Están ocultando algo”, afirmó Helga.
Desesperada, Helga ha solicitado el apoyo del Ministerio de la Mujer, de autoridades locales y de la Cancillería para agilizar la búsqueda en Estados Unidos. “No me voy a quedar tranquila. No voy a parar hasta saber dónde están. Mi hija buscó ayuda, sé que lo hizo. Exijo que las autoridades investiguen a fondo. No quiero más mentiras”, señaló. La familia espera que el caso no quede impune y que Sheyla y sus hijos sean encontrados sanos y salvos.









