La exministra de Educación, Marilú Martens, hizo un llamado a las autoridades del gobierno a acelerar las condiciones que permitan a los venezolanos regularizar su situación migratoria en nuestro país, a fin de que puedan acceder a oportunidades laborales y atención en salud, y de esta manera afrontar la crisis económica por la pandemia del COVID-19.
En ese sentido, recordó que los venezolanos migrantes y refugiados, que se aproximan al millón, ya era una población vulnerable antes de la emergencia, pero a consecuencia de esta su situación ha empeorado.
“En el marco de la pandemia, el gobierno no ha anunciado ningún programa (de ayuda) a la población de refugiados o migrantes venezolanos. Por eso organizaciones como CARE Perú buscan la manera de ofrecerles protección y ayuda”, señaló Martens a diario Correo.
Martens, quien dirige el CARE Perú, indicó que antes de la pandemia, cerca del 90% de venezolanos no contaba con contratos de trabajo o estos eran precarios, sin reconocimientos o beneficios. Con la emergencia la situación empeoró incluso para quienes tenían contratos regulares, los mismos que se redujeron en un 50%.
En cuanto a la salud, mencionó que el hecho de no contar con un DNI también les impide acceder a un seguro como el SIS, destinado a personas que viven en condiciones de pobreza.
Además, anotó también que si bien un 85% de hijos de venezolanos en edad escolar se insertó al sistema público escolar, ahora también forman parte de los 250 mil estudiantes a nivel nacional que han desertado de la educación a distancia en el marco de la pandemia, ya sea por falta de acceso a Internet o a herramientas tecnológicas.
Otra limitación es que no han podido convalidar sus títulos profesionales para poder ejercer. Por eso Martens hizo un llamado a órganos como la Sunedu (Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria) para acelerar estos trámites. Además, mencionó que muchos venezolanos no pueden concretar este trámite por falta de dinero.
A estos problemas se sumó el desalojo que han sufrido los migrantes por falta de pago de alquiler, lo que ha motivado que ahora vivan en condiciones muy adversas.










