Trujillo se encuentra conmocionada tras un brutal acto de violencia ocurrido en la cuadra 3 de la calle Zepita, a pocos metros del centro histórico de la ciudad. Un sujeto, presuntamente identificado como Luis Lozano Daza, de 36 años, golpeó salvajemente a una perrita hasta causarle la muerte, generando la indignación de los vecinos y usuarios en redes sociales.
El terrible hecho fue captado en video por los propios residentes de la zona, quienes no dudaron en registrar y difundir la agresión. En las imágenes, se observa al agresor en actitud violenta, discutiendo con una mujer y jaloneándola. Tras alejarse, es confrontado por una mascota que le ladra. Segundos después, el hombre toma a una perrita con chaleco rosado y la golpea contra el pavimento en al menos tres ocasiones, mientras profiere insultos como “maldito perro, muere”.
Vecinos que presenciaron la escena intentaron intervenir, pero el sujeto también se mostró agresivo con ellos. Incluso uno de los transeúntes que intentó enfrentarlo fue atacado. La dueña de la perrita, devastada por lo ocurrido, ha solicitado justicia y que se sancione con todo el rigor de la ley al responsable.
La gravedad del caso ha movilizado a la comunidad trujillana, que ha convocado una concentración de protesta en el parque Víctor Raúl, frente a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo, este sábado a las 10:00 p.m.
Ante el clamor ciudadano, el Ministerio del Interior emitió un contundente comunicado condenando los hechos: “El Mininter condena enérgicamente la despiadada manera con la que un sujeto le quitó la vida a una inofensiva mascota en Trujillo. Exigimos que sobre él caiga todo el peso de la ley”. Asimismo, confirmaron que la Policía Nacional del Perú ya se encuentra tras los pasos del agresor.
El caso constituye una grave infracción a la Ley de Protección y Bienestar Animal y también al Código Penal peruano. Diversas organizaciones defensoras de los animales y ciudadanos exigen que el Ministerio Público y la PNP actúen con celeridad y firmeza para sancionar al autor del hecho, quien hasta el momento permanece no habido.
Este acto de crueldad ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer las penas por maltrato animal y garantizar su cumplimiento. La sociedad trujillana, visiblemente afectada, espera que se haga justicia por la vida arrebatada de una perrita cuya única falta fue cruzarse en el camino de un hombre violento.









