María Richard Montañez denunció que su tía, una persona de la tercera edad, llegó al área de emergencias del Hospital Arzobispo Loayza el 31 de marzo por una infección en la pierna. Dicha infección se produjo luego de que tuviera un accidente vehicular cuando desempeñaba su trabajo como canillita.
Según reveló María a el diario El Popular, su tía fue internada en el nosocomio, exactamente, en el Pabellón 3, segunda, cama 32. En ese mismo lugar, donde falleció un paciente de COVID-19, el cuerpo habría permanecido en el lugar dos días, propiciando de esta manera el contagio de los demás pacientes que se atendían por otras afecciones, un aproximado de 10 pacientes.
“Tres días después de ocurrido la muerte del paciente, empezaron a realizarle la prueba rápida a todas las personas del Pabellón 3”, asegura la sobrina de la paciente.
El 17 de abril le dan de alta a la señora de edad, no sin antes decirle que había dado positivo en la prueba rápida para coronavirus. “Me dieron una hoja con su alta, me hablaron de lejos y me dijeron: señora, llévesela”, denuncia la Sra. María.
Según la familia de la señora afectada, la señora pasó su aislamiento de 15 días en casa donde vive sola con su sueldo de vendedora de periódicos.
La familia ha ido hasta el hospital para que le realicen una nueva prueba, pero que el Hospital Loayza le ha dicho que ya no cuentan con pruebas para descarte de coronavirus.
La Sra. María Richard pide apoyo para que se le realice la prueba de descarte a su tía y ahora también a ella y que este caso no se vuelva a repetir.










