Una adolescente de 15 años, reportada como desaparecida desde el 26 de mayo, fue hallada por la Policía Nacional del Perú (PNP) en una vivienda de Campoy, en el distrito de San Juan de Lurigancho. Según las primeras investigaciones, la menor habría sido secuestrada y obligada a trabajar en una fábrica en la zona de Jicamarca durante su desaparición. Su madre, María Nolasco, denunció que su hija podría estar bajo los efectos de sustancias ilícitas.
La última vez que se tuvo registro de Aylline Giraldo fue a través de una cámara de seguridad que captó el momento en que un hombre la recogía en una moto lineal tras salir de sus clases en San Juan de Miraflores. Desde entonces, su paradero era desconocido, hasta que un operativo conjunto entre la División de Trata de Personas y el Grupo Terna logró ubicarla en una casa de Campoy.
“De acuerdo a las investigaciones, mi hija ha estado trabajando en una fábrica de Jicamarca”, declaró la madre a medios locales. Asimismo, pidió que se intervenga el lugar donde presuntamente fue llevada la menor, cuestionando cómo se le pudo dar empleo a una adolescente sin documentos. “¿Qué tipo de trabajo hacía ahí? ¿Quién la llevó? ¿Por qué nadie alertó?”, se preguntó.
Además, Nolasco afirmó que ya se habría identificado al presunto responsable del secuestro de su hija. Según contó, este sujeto habría estado en contacto con la menor durante su desaparición, enviándole dinero a través de aplicaciones móviles y comprándole objetos que afectaron su bienestar. “Él es quien la sacó de San Juan de Miraflores y la mantuvo alejada todo este tiempo”, afirmó.
Visiblemente afectada, la madre señaló que su hija no se encuentra en buen estado y teme que haya sido drogada. “La he visto de lejos y no está en sus cinco sentidos. Está ida, si no me equivoco, está drogada”, expresó. Finalmente, exigió justicia y una investigación exhaustiva para sancionar a los responsables del secuestro y explotación de la menor.









