Los mototaxistas, especialmente en distritos como San Juan de Lurigancho, en Lima, Perú, enfrentan una realidad marcada por el miedo. Muchos de ellos han sido amenazados de muerte o agredidos por negarse a pagar las extorsiones.
A pesar de la entrada en vigencia del estado de emergencia, que busca combatir la delincuencia en las zonas más afectadas de Lima, la extorsión continúa siendo un flagelo.
Ante la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades, la Federación Nacional de Mototaxistas ha anunciado un paro a nivel nacional para el 31 de octubre.
El paro busca visibilizar la situación crítica que viven los mototaxistas y exigir al gobierno que tome medidas concretas para proteger sus vidas.
La falta de medidas efectivas para combatir la extorsión ha generado un clima de desesperación.









