Peruanos que merecen la pena rescatar. Cada mes, José Manuel Bravo se embarca en un difícil viaje por difíciles caminos a fin de llegar a los diferentes anexos de Cotahuasi, en Arequipa, y así vacunar a pequeños menores de 5 años.
Según RPP, el licenciado en Enfermería trabaja desde hace nueve años en el puesto de salud de Pampamarca, desde donde inicia su recorrido en caballo, que dura ocho horas, pues recorre quebradas, ríos y montañas.
“Es bastante gratificante llegar a esos rincones del Perú olvidado que está entre las montañas. Pareciera que no hay nadie, pero ahí está un peruano. Tenemos que llegar buscando alternativas y brindar nuestra labor a la cual nos debemos”, narró.
Bravo es natural de Cajamarca y tiene la ventaja de dominar el quechua, por lo que le resulta sencillo comunicarse con los ciudadanos que están a más de 3.000 m s. n. m. y explicarles sobre la importancia de cumplir con los esquemas de vacunación.
Él pide a las autoridades de salud apoyo para los centros de salud alejados, ya que no cuentan con los medios ni los implementos adecuados que permita a los profesionales de la salud desarrollar su labor.
”Expresar la voz de muchos de mis colegas, licenciados en enfermería que venimos realizando este trabajo día a día. Hacer un llamado a las autoridades de nivel local y nacional para que no se olviden de estos pueblos alejados, donde nos necesita más la población. También invocar que nuestros establecimientos de salud reciban mayor atención porque no contamos con buena implementación”, manifestó.









