Una enfermera se ha convertido en ejemplo de compromiso y vocación, pues tuvo la genial idea de comprarse una motocicleta para lograr recorrer la mayoría de centros poblados en el medio Piura, a fin de vacunar e inmunizar a todas las personas que pertenezcan a los grupos vulnerables en medio de la pandemia por COVID-19.
Desde muy temprano, la licenciada en enfermería inicia su sacrificada labor. Provista de su motocicleta, su termo portavacunas y enfundada en su traje de protección personal sale del establecimiento de salud de Terela para recorrer casa por casa e inmunizar a estos grupos vulnerables.
“He venido vacunando en diversos sectores del medio Piura. Empecé en Chapairá, Río seco y ahora estoy en Terela. Próximamente iré a San Rafael, La Obrilla y Cruz de Caña. El objetivo es proteger a estas personas para que no corran el riesgo de enfermarse. El trabajo es arduo pero nos queda la satisfacción de servir a los más necesitados”, señaló la profesional de la salud.
Se trata de Gina Minaya Cruz, una licenciada en enfermería que ahorró durante varios meses para comprarse su vehículo y poder cumplir con su ardua labor. Ella pertenece al programa de la ‘Red Persona Adulta Mayor en Alto Riesgo’ de la Dirección Regional de Salud en Piura.
“Son más de 12 mil adultos mayores de Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre que recibirán estas vacunas gratuitamente de acuerdo a un padrón establecido, sin embargo, vacunamos a quien lo requiera más allá de si está registrado o no en el padrón”, señaló el director de Educación y Organización Comunitaria de Diresa, Germán López.
Además manifestó que, si bien es cierto se ha priorizado cuatro distritos, las municipalidades pueden replicar estas inmunizaciones casa por casa en su jurisdicción, en coordinación con las subregiones de salud o los puestos médicos ya que estos cuentan con stock de vacunas.









