En el asentamiento humano El Paraíso, ubicado en los cerros de San Juan de Lurigancho, se erige un imponente edificio de siete pisos que ha llamado la atención de los residentes y las autoridades locales. Esta estructura, construida por el empresario textil Daniel Egoavil, de la conocida zona de Gamarra, destaca por su tamaño y diseño en una zona donde predominan las viviendas humildes.
El edificio, que se presume funciona como una fábrica textil y almacén, se ha convertido en el más grande del asentamiento. Según los vecinos, a diferencia de las viviendas circundantes, la construcción cuenta con servicios de agua potable y electricidad, lo cual es una rareza en la zona.
El edificio ganó notoriedad especialmente después del sismo de 5.6 grados ocurrido el 7 de enero de 2022. Un reportero de Latina descubrió la construcción en una zona sin acceso a los servicios básicos y la noticia se volvió viral en TikTok. Los críticos advierten sobre el riesgo potencial de colapso en caso de un sismo más fuerte, dado el terreno inestable sobre el que está erigido.
Daniel Egoavil, el propietario de la construcción, explicó que decidió edificar la fábrica en El Paraíso para reducir costos de alquiler y aprovechar la cercanía con sus trabajadores. «Me dedico a la fabricación de ropa de bebé y niños. Anteriormente, trabajábamos en locales alquilados, pero decidimos construir aquí al encontrar una buena oportunidad de terreno. Además, muchos de mis empleados viven en la zona», declaró en una entrevista para ‘Al Sexto Día’.
Egoavil defendió la solidez de la estructura, asegurando que la construcción fue supervisada por ingenieros y cumple con los estándares necesarios para un edificio de siete pisos. «Está hecho con placas, vigas de cimentación y sigue todos los parámetros para soportar esta altura», afirmó.
El edificio destaca por su estructura de material noble, con paredes de color verde, un portón negro y lunas polarizadas. El inmueble está equipado con un intercomunicador que, curiosamente, se extiende hasta el octavo piso, aunque el edificio sólo tiene siete niveles. También cuenta con cámaras de seguridad y reflectores.
La edificación ha generado opiniones divididas entre los residentes. Algunos vecinos se preocupan por la estabilidad del terreno y el posible riesgo de colapso durante un sismo. «Puede ser un peligro para el barrio, ya que incluso un sismo leve podría causar un colapso», comentó una residente. Sin embargo, otros valoran el impacto positivo que la fábrica ha tenido en la comunidad, creando empleo para más de 50 personas.
El arquitecto Manuel Luna, en el programa ‘Al Sexto Día’, expresó sus preocupaciones sobre la construcción. Señaló que el terreno tiene una inclinación y carece de placas de concreto en los alrededores, lo cual podría comprometer la estabilidad del edificio. Según Luna, para levantar una estructura de este tipo, se debería haber realizado un estudio de mecánica de suelos para garantizar la seguridad.
La construcción del edificio sigue siendo un tema de debate en El Paraíso, entre la admiración por su tamaño y las preocupaciones sobre su seguridad estructural.









