El pueblo se levantó en Huancayo ante las promesas incumplidas de Pedro Castillo y ante el alza de los alimentos de primera necesidad en todo el país, y los fertilizantes.
Lo que más indignó a los huancaínos fue que el presidente los acusara que alguien los estaba pagando para salir a las calles, al igual que dijo que en Lima salían los pituquitos cuando en realidad era la gente de la clase c, d y e, que sufren las consecuencias de su nefasto gibierno.
En ese sentido, los protestantes amenazaron con sacar de Palacio a Pedro Castillo (lo que no pudo el Congreso) si no les daban solución a sus reclamos que ya van por 5 días reclamando.
“No sentimos traicionados por Castillo porque nos dijo que nosotros somos comprados, al pueblo nos ha faltado tremendo respeto el señor presiente, nosotros no somos comprado por nadie, nosotros somos agricultores”, dijo indignado un hombre.










