La presidenta de la República, Dina Boluarte, encabezó este 30 de agosto el homenaje a Santa Rosa de Lima en el frontis del Palacio de Gobierno, en el marco de la festividad religiosa dedicada a la patrona del Perú, América y Filipinas. Acompañada por ministros de Estado y altos mandos de la Policía Nacional, la mandataria recibió la imagen de la santa, realizando una oración y colocando una ofrenda floral en su honor.
Durante la ceremonia, Boluarte recibió también un ramo de rosas y un cuadro bendecido por la imagen de Santa Rosa de Lima. Acto seguido, se unió a la cuadrilla de cargadores para llevar en hombros el anda de la santa, que recorrió la Plaza de Armas en medio de cánticos y expresiones de fe. Las damas cargadoras de la primera cuadrilla condujeron la procesión hasta la puerta principal de Palacio, donde se instaló una alfombra de flores y la banda de la Policía Nacional interpretó piezas emblemáticas como “El cóndor pasa”.
En el homenaje participaron ministros de diversas carteras, entre ellos los titulares de Justicia, Defensa, Cultura, Educación y Transporte, además del ministro del Interior, Carlos Malaver. También estuvieron presentes la decana nacional de enfermeras, representantes de la Hermandad de Santa Rosa y el comandante general de la Policía Nacional, Víctor Sanabria, quien acompañó el acto junto a otras autoridades.
La ceremonia estuvo dirigida por el prior provincial de la Orden de los Predicadores, fray Rómulo Vásquez, quien elevó una oración por la paz del país y por la unidad de todos los peruanos. Los asistentes se sumaron al rezo del Padre Nuestro y el Ave María, reafirmando el carácter espiritual y comunitario de la celebración en torno a la figura de Santa Rosa.
Cada 30 de agosto, miles de fieles en el Perú y el extranjero rinden homenaje a Santa Rosa de Lima, primera santa de América canonizada en 1671. Nacida como Isabel Flores de Oliva, dedicó su vida a la oración y al cuidado de los enfermos. Su devoción trasciende fronteras y, en el caso de la presidenta Boluarte, su participación en esta ceremonia reafirma la continuidad de una tradición republicana en la que los mandatarios del país se unen al pueblo para rendir tributo a la santa como símbolo de fe y unidad nacional.









