Tras veintidós días de haberse realizado la suscripción de contratos entre el Seguro Integral de Salud (SIS) y las clínicas privadas de Lima y provincias para la atención de pacientes graves por Covid-19, ninguna persona infectada por coronavirus, habría sido derivada de centros hospitalarios estatales a aquellos centros de salud privados que forman parte de dicho contrato; impidiendo a los pacientes la posibilidad de adquirir un ventilador mecánico que pueda salvar su vida o la de algún ser querido.
Se sabe que desde el pasado 4 de julio, cada vez que una entidad pública se comunica con una clínica privada para trasladar a un paciente infectado, reciben la respuesta de que no cuentan con camas disponibles con ventiladores mecánicos para el traslado de los pacientes, contribuyendo así al colapso de las entidades de salud.
Hasta el momento, se conoce solo un caso de un paciente atendido por una clínica privada como parte del cumplimiento del contrato con el Sistema Integral de Salud (SIS) y EsSalud. Es el caso de la clínica Stella Maris, quién brindó la atención correspondiente a un paciente infectado por coronavirus; sin embargo, se presume que dicho persona habría llegado por sus propios medios y no como parte de un traslado por parte de un hospital público.
Hasta el momento son 26 las clínicas privadas que han firmado contrato con el SIS, la institución encargada de pagar el servicio prestado al paciente. De esta manera, al menos en el papel se logró la disponibilidad de 38 servicios contratados de camas UCI con su respectivo ventilador, que es lo que exige el contrato.










