A pocas horas de celebrar el Año Nuevo, cientos de ciudadanos se levantaron muy temprano para asegurar su pavo para la cena de Nochevieja. Desde las cuatro de la mañana, una larga fila se formó en la paviferia instalada en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), en el Cercado de Lima.
Un equipo de RPP constató que al menos 150 personas llegaron con sus vales de pavo, que habían comprado previamente en diferentes establecimientos comerciales, para canjearlos por el ave de su preferencia. La paviferia atiende hasta las 7:00 p.m., pero muchos prefirieron madrugar para evitar las aglomeraciones y la escasez de producto.
Los ciudadanos expresaron su satisfacción por haber conseguido su pavo, que es el plato principal de la cena de Año Nuevo en muchas familias peruanas. “Desde las cinco de la mañana (…), para dos días tenemos pavo”, dijo con alegría un hombre. “Como todos años pavo al horno y tallarines con pavito al día siguiente”, comentó un padre de familia.
La oferta de pavos para estas fiestas ha disminuido en un 7.4 % respecto al año pasado, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Esto se debe al impacto de la recesión económica que afecta al país por la pandemia del COVID-19. De los más de 1.6 millones de pavos disponibles para la campaña de fin de año, solo 312 000 se venden como pavo vivo en los centros de distribución de aves, mientras que el resto se comercializa como pavo congelado en ventas corporativas y supermercados.










