Poco como él. La madrugada de este domingo, el chofer de un bus interprovincial murió, pero salvó a sus más de 30 pasajeros que regresaban a Lima desde Barranca . La tragedia sucedió cuando el conductor notó que los frenos se habían vaciado a la altura del peaje de la variante de Pasamayo .
El chofer identificado como Rolando Juarez Toledo trabajaba para la empresa Turismo Barranca y según su compañero y copiloto Luis Hinostroza este se sacrificó con una compleja maniobra al volcar el bus en un arenal y no chocarlo contra algún muro, lo que hubiera ocasionado más pérdidas humanas.
«No ha querido irse con todo porque iba a más de 120 o 130 kilómetros por hora y si se iba con todo (contra algo concreto) seguro hubiera explotado», contó el copiloto Hinostroza visiblemente afectado a Latina y agregó que le dijo: «Voléate como sea y ya lo que Dios quiera».
Entre los pasajeros habían mujeres gestantes y niños. Un joven que trabaja como mariachi se apenó por la pérdida de sus instrumentos valorizados en S/500 soles, pero agradeció estar vivo.
Los Bomberos agradecieron el apoyo de las ambulancias que enviaron las municipalidades de Puente Piedra, Mi Perú, Ventanilla y Chancay. Ellos evaluaron a los heridos que son un total de 15 y fueron trasladados al Hospital de Puente Piedra.
Turismo Barranca envió otro bus hacia el kilómetro 47.9 de la carretera Panamericana Norte para recoger a los pasajeros sobrevivientes.









