Un trágico accidente marcó el inicio del año para una familia de Jaén, en la región Cajamarca. Un niño de ocho años perdió dos dedos de su mano derecha al explotarle un pirotécnico que encontró en la calle, junto a otros menores, después de las celebraciones de Año Nuevo.
Según contó su madre, Sonia Ramos Fernández, el niño estaba jugando con unos muñecos cuando halló un artefacto que aún no había sido detonado. Al intentar encenderlo, el pirotécnico le estalló en la mano, causándole graves heridas.
La mujer llevó de inmediato a su hijo al Hospital de Jaén, pero no recibió la atención adecuada. Ante la falta de médicos y de insumos, decidió trasladarlo a una clínica privada, donde el niño fue operado de emergencia.
Sin embargo, el pronóstico es reservado. El médico que lo atiende dijo que el niño perdió dos dedos y que podría necesitar una reconstrucción. Para ello, se requiere una evaluación más especializada en Lima, pero la familia no cuenta con los recursos suficientes.
Por eso, la madre pidió el apoyo de la comunidad y anunció que realizará una pollada y otras actividades para recaudar fondos y poder trasladar a su hijo a un hospital especializado. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades para que regulen el uso y la venta de pirotécnicos, que ponen en riesgo la vida de los niños.










