Los jóvenes que fallecieron el domingo en un local de McDonald’s en Pueblo Libre, producto de una descarga eléctrica en la cocina, no solo no tenían la ropa de seguridad adecuada, sino que estaban rodeados de equipos de acero y fierro que no permitían escapatoria.
De acuerdo a las fotografías de la escena encontrada por los agentes de criminalística de la Policía Nacional, se observa desorden en el cableado de los equipos eléctricos, reducido espacio para caminar y equipos metálicos.
“Todo lo que está alrededor (de los jóvenes) es de acero, fierro. Entonces, no hay ningún lugar donde haya una madera, un aislante de corriente. Si se electrifica el área donde están ellos limpiando el piso mojado, como dicen, no hay forma de escapar de ahí”, manifestó Mario Casaretto, jefe del Departamental de Bomberos de Lima.
Enfatizó que “un espacio tan reducido, siendo todo de metal (cooler de congelamiento, bandejas y dispensadora) y con una mala conexión” pone en peligro la vida de todos los que trabajan en ese ambiente.
Además, las fotos evidencian que Alexandra Porras y Gabriel Campos no tenían puestos guantes ni botas aislantes de energía eléctrica, tampoco un overol.









