Una jornada festiva se tornó en caos el domingo 8 de junio en el barrio de Andamarca, Ayacucho, luego de que un toro bravo escapara del ruedo durante una corrida taurina y embistiera a los asistentes. El saldo del accidente fue de al menos diez personas heridas, algunas de ellas con lesiones de gravedad, generando escenas de pánico y angustia entre los presentes.
El evento, de carácter tradicional, congregaba a decenas de vecinos y visitantes cuando, repentinamente, el animal rompió las barreras de seguridad y se lanzó contra la multitud. Testigos relataron que todo ocurrió en cuestión de segundos, con personas corriendo en distintas direcciones para ponerse a salvo, mientras otras eran arrolladas por el toro.
Videos compartidos en redes sociales muestran al toro atacando con violencia a quienes encontraba a su paso. Algunos asistentes intentaron repelerlo arrojándole sillas plásticas y otros objetos, en un desesperado intento por controlar la situación. El caos se apoderó del recinto mientras los gritos y la confusión se intensificaban.
Los heridos fueron evacuados rápidamente al centro de salud más cercano, y aquellos con lesiones más graves fueron trasladados al Hospital Regional de Ayacucho. La atención médica oportuna evitó consecuencias fatales, aunque el impacto emocional en los asistentes fue evidente.
A pesar de la gravedad del incidente, el evento taurino fue reanudado horas después, decisión que generó críticas por parte de ciudadanos y defensores de los derechos de los animales. Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento oficial, aunque se espera una investigación para esclarecer lo ocurrido y establecer responsabilidades.









