Una joven arequipeña, que lidera un grupo de voluntariado dedicado a ayudar a personas que se han visto afectadas por la pandemia de coronavirus, en especial a os ancianos en situación de abandono, se ha ganado la admiración de los peruanos por la noble acción que realiza.
Viviana Curitumay, tuvo dejar su hogar y su familia para no exponerlos al peligro de contraer la COVID-19. Tuvo que mudarse e invirtió parte de su AFP para costear el alquiler de una habitación humilde.
Según informó el diario La República, “Vivi” -como la conocen- vive en Alto Selva Alegre y dirige el trabajo de “Voluntarios en Acción”. Con sus compañeros atienden a 15 ancianos. Esta experiencia la llevó a ser testigo de la grave crisis que sufre Arequipa y los efectos del colapso del sistema de salud.
Fernandino Palomino, fue una de las personas de tercera edad que recibió ayuda de los voluntarios. A sus 81 años, vivía en precarias condiciones dentro de una casa humilde hecha con alambres y esteras, según contó ‘Vivi’ a Encuentro.
El anciano enfermó de neumonía, y el grupo lo convenció para buscar atención médica. Tras dar negativo a la prueba COVID-19, acudió al hospital Goyeneche, donde le solicitaron pedir una consulta externa. Días después, la condición del adulto empeoró, pero en el nosocomio se negaron a atenderlo por sus síntomas respiratorios.
Fernandino, con ayuda de los voluntarios, llegó al hospital COVID-19 Honorio Delgado y se convirtió en una de las tantas personas que permanecían en una carpa, esperando una cama de hospitalización.
Ocurrió lo peor. Viviana cuenta que cargó en brazos a Fernandino, mientras su respiración poco a poco se apagaba. En esos eternos momentos, el anciano se disculpó por sus errores y agradeció por el apoyo de los voluntarios. El rostro de “Vivi” fue lo último que vio antes de fallecer.
Luego de este episodio, Viviana no deja de pensar en Fernandino. Recuerda cuando lo vieron por primera vez, abandonado a su suerte. La joven tuvo la oportunidad de conocerlo con el paso de los días y acompañarlo en sus últimas horas de vida.










