Por más de 12 horas, dos efectivos policiales de la Comisaría de Casma fueron secuestrados por ronderos de la provincia de Huaylas, en la sierra de Áncash, quienes los confundieron con delincuentes. Un fuerte contingente policial se enfrentó con bombas lacrimógenas a los campesinos para rescatar a los dos jóvenes suboficiales.
¿Por qué los ronderos secuestraron a los policías?
Según el testimonio de los PNP, identificados como Manrique Romero y Quijano Bedón llegaron el viernes 9 de setiembre a dicho sector con autorización de sus superiores y un plan para arrestar a Juan Lorenzo Pizan Tamariz y Pedro Espinoza Granados. Sin embargo, los familiares de estos delincuentes complicaron la captura, ya que impidieron que los miembros del orden realizaran su trabajo, es ahí que llamaron a los ronderos de la zona y los acusó de haber atropellado a una persona y de ser asaltantes de carreteras.
A pesar de que los policías se identificaron y que tenían la orden para proceder con la detención, fueron acusados sin pruebas y secuestrados por un grupo de ronderos. Además, se conoció que los efectivos policiales fueron golpeados, amarrados y torturados por esta comuna.
Los pobladores de la comunidad campesina colocaron troncos en la carretera para que los suboficiales no puedan avanzar y lograron retenerlos. Al encontrar el arma de reglamento de los policías, la versión de que eran asaltantes cobró más fuerza.
En todo momento, los suboficiales les indicaron a los campesinos que eran miembros de la Policía Nacional y que se encontraban en la zona en cumplimiento de sus deberes. No obstante, la turba no creyó en sus argumentos y decidió atarlos de manos y pies.
Los policías fueron golpeados por los enfurecidos ronderos, hasta el punto que uno de ellos quedó inconsciente. En un video, difundido por el portal “Yungay TV”, se observa cómo el suboficial es arrastrado por dos personas luego de haber perdido el conocimiento, mientras que su compañero clama por su libertad.
Un fuerte contingente policial se trasladó hasta la zona del conflicto para el rescate. Tras buscar por varias horas, los agentes lograron ubicar el lugar donde se encontraban retenidos sus compañeros. Tras un enfrentamiento con bombas lacrimógenas y ser atacados con piedras, los policías pudieron rescatar a Manrique Romero y Quijano Bedón.









