Una trágica escena conmocionó esta tarde al Cercado de Lima. Beatriz Sánchez Herrera, una adulta mayor de 67 años que se ganaba la vida vendiendo golosinas en la vía pública, falleció tras ser atropellada por un bus de transporte público a la altura del Jr. Huánuco. El vehículo, perteneciente a la empresa “Lima Urban Company”, también conocida como “La 31”, era conducido por David Faustino Quispe Olluque.
Testigos informaron que la señora Beatriz era conocida en la zona por ofrecer dulces a conductores y peatones desde tempranas horas. Su trágico final ha generado consternación, ya que varios testigos aseguran que el conductor del bus intentó huir del lugar tras el accidente, dejando el cuerpo de la mujer en plena vía pública. Familiares de la víctima exigen justicia y que el responsable asuma las consecuencias legales del hecho.
Agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) acudieron rápidamente al lugar para controlar el tránsito, mientras que personal de Criminalística y forenses del Ministerio Público realizan las diligencias correspondientes. El caso ha sido puesto en manos de las autoridades para determinar responsabilidades y aplicar las sanciones que correspondan.
Este lamentable hecho se suma a otro reciente caso de atropello mortal ocurrido en Los Olivos. La Fiscalía Penal de Tránsito y Seguridad Vial de Lima Norte inició una investigación contra el suboficial de la PNP, Jasson Milla (27), quien atropelló a una transeúnte mientras conducía un patrullero a la altura de la estación Los Jazmines del Metropolitano. La víctima falleció en el acto y el agente enfrenta cargos por presunto homicidio culposo.
Dos vidas se han perdido en menos de 24 horas en las pistas de Lima, evidenciando nuevamente la urgente necesidad de mejorar la fiscalización y prevención en materia de seguridad vial. Los familiares de ambas víctimas piden sanciones ejemplares para los responsables y justicia para sus seres queridos.









