Al rededor de 300 personas llegaron la mañana de este jueves al frontis del Congreso de la República, ubicado en la avenida Abancay, en el centro de Lima, en apoyo al gobierno del presidente Pedro Castillo, para tomar Lima, sin embargo al ver el poco apoyo, se fueron rendidos.
Desde las 5:00 a.m. se encontraban en uno de los carriles de la avenida, dificultando la circulación del transporte público. Sin embargo, se produjeron enfrentamientos con los agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) cuando las fuerzas del orden trataron de retirarlos de la zona.
Los efectivos policiales arrojaron bombas lacrimógenas para dispersarlos. Un fuerte contingente policial impidió que los protestantes —que se encontraban aún cerca de las instalaciones del Legislativo— ocuparan otra vez la vía. Además, la PNP reforzó las rejas en los jirones Junín y Áncash, bloqueando el acceso a Palacio de Gobierno.
Los protestantes aseguraron que más ciudadanos se sumarán a esta marcha denominada ‘Toma de Lima’.









